madridconfidencial@gmail.com / "La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio" (Cicerón) * Fundado en 2011 por Francisco Poveda
De esa panda de charlatanes, fanáticos, catetos y a
veces ladrones —con corbata o sin ella—, dueña de una España
estupefacta, acomplejada o cómplice. De una feria de mangantes que las
nuevas formaciones políticas no regeneran, sino alientan.
El
disparate catalán tiene como autor principal a esa clase dirigente
catalana de toda la vida, alta burguesía cuya arrogante ansia de lucro e
impunidad abrieron, de tanto forzarla, la caja de los truenos. Pero no
están solos.
Por la tapa se coló el interés de los empresarios cobardes y cómplices, así como esa demagogia oportunista, encarnada por los Rufiancitos de turno, aliada para la ocasión con el fanatismo más analfabeto, intransigente, agresivo e incontrolable con esa pinza siniestra de chantaje social y emocional facilitado por la dejación que el Estado español ha hecho de sus obligaciones —cualquier acto de legítima autoridad democrática y defensa de los valores nacionales se considera por intoxicación un acto fascista—, crece y se educa desde hace años a una sociedad joven de Cataluña, con sesgos de intolerancia visceral con efectos dramáticos e irreversibles, a corto y medio plazo.
En esa fábrica de desprecio, cuando no de odio fanático, a todo cuanto
se relaciona con la palabra España.
Pero ojo. Si esas
responsabilidades corresponden a la sociedad catalana, el resto de
España es tan culpable como ella. Lo fueron quienes, aun conscientes de
dónde estaban los más peligrosos cánceres históricos españoles,
trocearon en diecisiete porciones competencias fundamentales como la
educación y las fuerzas de seguridad del estado.
Lo es esa
izquierda insensata que ha pervertido al pueblo para que la bandera y la
palabra España parezcan propiedad exclusiva de la derecha, y lo es la
derecha que no vaciló en atribuirse como exclusivos tales símbolos en
sus turbios negocios.
Lo son los presidentes desde González a Rajoy, sin excepción, que durante tres décadas permitieron que el nacionalismo despreciara, primero, e insultara, luego, los símbolos del Estado, convirtiendo en apestados a quienes con toda legitimidad los defendían por creer en ellos.
Son culpables los ministros de Educación y los políticos que permitieron la tóxica falsedad en los libros de texto formando generaciones en el desprecio para un futuro de enfrentamiento.
Es responsable la Real Academia Española, que para no meterse en
problemas negó ayuda a los profesores, empresarios y padres de familia
que acudían a ella denunciando chantajes lingüísticos.
Es
responsable un país que permite que grupos de miserables silben a su
himno nacional y a su rey, escupan y quemen nuestra bandera que
simboliza la unidad entre todos.
Son responsables los
periodistas y tertulianos que ahora despiertan indignados tras mirar
para otro lado durante décadas, mientras a sus compañeros los llamaban
exagerados y alarmistas.
Porque no les quepa duda: culpables
somos ustedes y yo, que ahora exigimos sentido común a una sociedad
civil catalana a la que dejamos indefensa en manos de manipuladores,
sinvergüenzas y delincuentes. Una sociedad que, en buena parte, no ha
tenido otra que agachar la cabeza y permitir que sus hijos se camuflen
con el paisaje para sobrevivir.
Unos españoles desvalidos a quienes
ahora exigimos, desde lejos, la heroicidad de que se mantengan firmes,
cuando hemos permitido que los aplasten, humillen y silencien.
Por
eso, pase lo que pase, el daño es casi irreparable y el mal de la
codicia sin escrúpulos, ni principios es cancerígeno, pues todos somos
culpables. Por estúpidos, por indiferentes, por cobardes.
Ahora
borra este mensaje y condenadlo en la indigna indiferencia esperando que
otros hagan el esfuerzo por ti o pásalo a tus amigos y manifestaros en
contra del desmoronamiento moral de esta España histórica por la que
millones dieron su vida, por defender su integridad y dignidad
milenaria, de una cultura que desde fuera ha sido referencia ejemplar
mundial.
En tus manos queda.
(*) Periodista, escritor y miembro de la Real Academia de la Lengua Española
(Discurso de Jesús Laínz en el Parlamento Europeo situado en Bruselas)
“Lo
que a mí me corresponde es explicarles brevemente la falsedad de la
legitimación histórica para la secesión de Cataluña. Dado el poco tiempo
disponible, les plantearé brevemente ocho cuestiones para responder a
la incesante falsificación histórica de los separatistas.
1- La
primera, casi superflua, es la de que, evidentemente, Cataluña no tiene
ningún derecho de autodeterminación, derecho muy claramente definido por
la ONU y cuyos titulares son los antiguos territorios coloniales o los
sometidos a dominio extranjero, lo que, obviamente, no es el caso de
Cataluña.
2- La segunda consiste en la obsesión de los
separatistas por extraer de la existencia en el pasado de un reino, un
ducado, un condado, una república o cualquier forma de Estado, el
derecho de secesión en el siglo XXI. ¿Se imaginan ustedes que de la
existencia en el siglo VIII de los reinos de Essex, Wessex o Mercia
alguien dedujese el derecho de sus habitantes a separarse de Inglaterra
en el siglo XXI?
En Italia existieron las repúblicas de Venecia y
Génova, el reino de Cerdeña, el de Nápoles y el de las Dos Sicilias.
¿Tendrán por ello estas regiones italianas derecho a separarse de Italia
en el siglo XXI? En Alemania existieron los reinos de Baviera, Prusia,
Sajonia, Hannover o Würtemberg y otros treinta y nueve Estados de la
Confederación Germánica. ¿Se imaginan las risas en Alemania si a alguien
se le ocurriese sostener que los habitantes de los territorios donde
existieron aquellos reinos tienen derecho a independizarse en el siglo
XXI?
Y no olviden el pequeño detalle de que todos estos reinos que acabo
de mencionar al menos tuvieron la virtud de existir, mientras que lo
que nunca existió fue un reino independiente de Cataluña. Por lo tanto,
si los habitantes de ninguno de estos territorios tienen el derecho a
separarse de sus naciones, ¿por qué los de Cataluña sí habrían de
tenerlo?
3- Los separatistas sostienen que Cataluña es algo ajeno
a España, que su vinculación con ella ha sido muy débil. Pero Cataluña
siempre fue parte de España, nada menos desde que Roma comenzó a dar
forma administrativa a los pueblos de la Península Ibérica, con la
catalana Tarragona como primera capital de la Hispania romana. Y,
posteriormente, la catalana Barcelona sería la primera capital de la
Hispania visigoda.
A partir de entonces, los catalanes han participado en todas las empresas históricas de España: la Reconquista de ocho siglos contra los invasores musulmanes, el descubrimiento y conquista de América, etc. Porque con Colón y con Hernán Cortés estuvieron muchos catalanes, y buena parte de los primeros evangelizadores de América fueron monjes catalanes.
Y ya que estamos en Bruselas, no podemos dejar
de recordar a los Tercios de Flandes, en los que muchos soldados
catalanes lucharon a las órdenes del duque de Alba, aunque,
evidentemente, los separatistas catalanes no lo mencionen nunca.
4-
En cuarto lugar, los separatistas catalanes sostienen que España es una
nación desarticulada, imperfecta, poco sólida, poco hecha. Pero si
echamos un vistazo a Europa, veremos que naciones tan indudables y
sólidas como Italia o Alemania se unificaron hace sólo ciento cincuenta
años. En cuanto a Francia, otra nación evidentísima, Saboya y Niza se
incorporaron a ella muy recientemente, en 1860. Y Alsacia y Lorena hace
bastante menos: exactamente ciento un años, en 1918, al terminar la
Primera Guerra Mundial.
En cuanto a Polonia, dependiendo del siglo del
que hablemos, la veremos cambiar de tamaño y de ubicación en el mapa. E
incluso desapareció durante largo tiempo. España, por el contrario,
lleva seis siglos siendo lo que es. Pues bien, si ninguna de estas
regiones de estos países, a pesar de su reciente incorporación, tienen
el derecho a la secesión, ¿por qué Cataluña, que lleva en España dos mil
años, sí?
5- La quinta cuestión se refiere a Escocia, cuyo
referéndum legal de 2014 es muy utilizado como ejemplo por los
separatistas catalanes. Pero el ejemplo es inapropiado, puesto que la
legislación constitucional británica no es la española, por lo que no se
comprende por qué habría de extenderse a España o a ningún otro país
del mundo. Porque la legislación británica es, obviamente, fruto de la
historia de Gran Bretaña. Pues en 1707 dos parlamentos, el escocés y el
inglés, de dos reinos, Escocia e Inglaterra, acordaron fundirse para
conformar el Reino de Gran Bretaña mediante el Acta de Unión.
Pero, en
el caso español, jamás hubo ningún parlamento catalán de ningún reino de
Cataluña que pactase de igual a igual con un parlamento español de un
reino de España para conformar el Reino Unido de España mediante ninguna
Acta de Unión. Por lo tanto, la explicación histórica y las
consecuencias jurídicas son completamente distintas.
6- Otro
elemento esencial en la falsaria propaganda separatista es que Cataluña
fue invadida por España en 1714, elemento muy utilizado tanto en el
exterior como en el interior. En el exterior, para ganarse simpatías
entre aquellos desinformados que se creen lo de un país pequeño invadido
por una potencia más grande. Y en el interior, para lavar el cerebro de
los catalanes, especialmente de los niños.
Un ejemplo: el dirigente separatista Artur Mas declaró a Le Monde en febrero de 2012 que “Cataluña pertenece al Estado español desde hace trescientos años por la fuerza, tras haber perdido batallas y guerras”. Pero esto es sencillamente mentira. Lo que hubo en España en 1714 no fue una guerra entre españoles y catalanes, sino entre los partidarios del candidato Habsburgo y los del Borbón. Y de unos y de otros los hubo en todas las regiones españolas, Cataluña incluida.
Pero como Barcelona fue la última resistencia del finalmente derrotado candidato Habsburgo, con la debida tergiversación se presenta como una guerra entre españoles y catalanes.
Y, dicho sea de paso, el motivo principal del apoyo probablemente
mayoritario en Cataluña al candidato Habsburgo fue la tradicional
francofobia de los catalanes, detalle que Artur Mas, por su puesto, no
explicó a Le Monde.
7- Otra de las mentiras, de gran eficacia
propagandística, con la que se suele intoxicar la opinión pública
europea consiste en sostener que Cataluña merece la secesión por haber
sufrido especialmente durante el régimen de Franco. No es éste,
evidentemente, momento ni lugar para explicarlo. Sólo les daré tres
breves datos: hubo más voluntarios catalanes luchando en el bando
franquista que en el republicano; el régimen franquista estuvo plagado
de ministros, parlamentarios, embajadores y otros altos cargos
catalanes; y Cataluña fue la región más beneficiada por la política
económica del franquismo.
Podríamos extendernos hasta el infinito, pero
les daré un solo dato: en 1975, cuando murió Franco, Cataluña, que
representa el 6% del territorio español, contaba con el 45% de los
kilómetros de autopista.
8- Por último, otro argumento de gran
eficacia sentimental: la lengua catalana como justificación de la
secesión, argumento absurdo donde los haya pero muy utilizado en la
propaganda. Pues, ¿desde cuándo una lengua es igual a una nación? Se
calcula que en el mundo se hablan unas 6.000 lenguas, y en la ONU hay
representadas 193 naciones. ¿Qué sucede entonces? ¿Qué falla aquí? ¿En
el mundo sobran 5.800 lenguas? ¿O en la ONU faltan 5.800 naciones? Pero
vengámonos más cerca, a Europa. Pues el único país europeo donde se
habla una sola lengua es Islandia. Todos los demás son multilingües.
Aquí, en Bélgica, por ejemplo, se hablan tres: francés, flamenco y
alemán. Y en Francia o Italia, países aparentemente monolingües, se
hablan más lenguas que en España. ¿Estará dispuesta Francia, la
République Une et Indivisible, a conceder la independencia a Alsacia
porque allí se habla alemán, a Bretaña porque allí se habla bretón, a
Provenza porque allí se habla provenzal, a Córcega porque allí se habla
corso, a los Pirineos Atlánticos porque allí se habla vasco y al
Rosellón porque allí se habla catalán?
Concluyamos: Cataluña no
tiene ningún derecho histórico, ni jurídico, ni étnico, ni lingüístico,
ni cultural, ni de ningún tipo, a la secesión. O como dicen los
separatistas, ningún derecho a decidir, que es el eufemismo para no
mencionar la inaplicable autodeterminación.
¿Por qué especial
privilegio, por qué especial superioridad los catalanes tendrían derecho
a decidir unilateralmente la destrucción de España mientras que los
demás españoles tendrían que mantener la boca cerrada? Porque no
olvidemos que la tan repetida construcción nacional catalana no es otra
cosa que la destrucción nacional de España.
¿Ustedes, señores
franceses, italianos, británicos, polacos, alemanes, aceptarían que los
habitantes de una región decidiesen la destrucción de sus naciones sin
que los demás habitantes de las demás regiones pudieran participar en la
decisión?
Efectivamente, el derecho a decidir existe: es el
derecho que, para decidir sobre la existencia o desaparición de España,
tienen todos los ciudadanos españoles“.
(*) Jurista y escritor
Esto significa que los ciudadanos recibirían del Estado los bienes y servicios necesarios de forma gratuita, a cambio de renunciar a la propiedad de los mismos. En este escenario, perderíamos nuestra libertad individual y propiedad, ya que todos los bienes serían poseídos y controlados por esta élite política global.
Pero ¿cómo pretenden obtener el consentimiento de la sociedad para llevar a cabo este proyecto?
En primer lugar, prometerían una sanidad universal de calidad y gratuita. Además, implementarían una renta básica universal, la cual estaría vinculada a la desaparición del efectivo y al uso de monedas digitales emitidas por los bancos centrales. Esto nos llevaría a un sistema de puntos o crédito social similar al de China.
Bajo este sistema, aquellos que infrinjan las reglas establecidas por las élites serían fácilmente penalizados. De esta manera, se pone en juego nuevamente la libertad individual.
Como señaló Cervantes en su obra "Don Quijote", la libertad es uno de los dones más preciados que los cielos han otorgado a los hombres. Con ella, no se pueden igualar los tesoros de la tierra ni los del mar. La libertad nos permite dar vida a nuestras acciones.
En resumen, el Foro Económico Mundial plantea un proyecto en el cual el Estado controlaría tanto los medios de producción como los bienes de consumo, a cambio de prometer una sanidad universal y una renta básica.
Sin embargo, esto conllevaría la pérdida de nuestra libertad individual y propiedad. Es importante reflexionar sobre estos temas y estar conscientes de las implicaciones que conllevan.
Según este informe, hecho público en el transcurso de la inauguración de la Semana de las Regiones que arrancó este lunes en Bruselas, en el caso de que ese aumento de temperatura medio se vaya a 2ºC, serán 120.000 millones los necesarios para que Europa pueda soportarlo a todos los niveles; 200.000 millones en el caso de que ese aumento se dispare por encima de los 3ºC.
En materia de crisis climática, España y especialmente las regiones del sur y del Mediterráneo, están sufriendo particularmente de las consecuencias. Según el texto el aumento de las temperaturas tendrá un impacto negativo sobre el turismo.
Un 62% de las regiones han tomado medidas para reducir el consumo de energía; mientras que la tasa cae en cuanto a los territorios que planean estrategias para promover la conservación de la naturaleza y la ecologización de las ciudades, --un 40%--; y sólo un 37% trabajan para reducir residuos y su impacto medioambiental.
La falta de mecanismos de financiación específicos para adaptarse al cambio climático es una preocupación constatada por el 75% de las regiones.
Un barómetro que también describe la situación crítica de España en materia de déficit hídrico. Así, recalca especialmente cómo en algunas de las provincias más afectadas, entre las que cita Córdoba, "los embalses de agua se han secado completamente y los residentes locales dependen exclusivamente de las entregas de camiones para el agua potable".
Trae en este punto y como buen ejemplo el extremo de que en 2023 el Gobierno de Catalunya anunció un estado de excepcionalidad debido a la sequía actual en un total de 495 ciudades; y que las leyes de sequía redujeron el consumo de agua para la agricultura en un 40%.
En el apartado de crisis energética, el barómetro del Comité de las Regiones eleva como ejemplo de buenas prácticas el gasto de 80 millones de euros de fondos NextGenerationEU destinados a ciudadanos y empresas para que puedan invertir en energías renovables.
En un contexto en el que el 94% de los políticos locales a nivel continental aseguran que los fondos NextGenerationEU han beneficiado a su comunidad, sólo del 49% participan en su implementación. España es con Italia el país más beneficiado.
En materia de transición industrial, el informe cita a Asturias entre las regiones europeas más vulnerables frente a la transición industrial verde y está entre las regiones que corren el riesgo de perder puestos de trabajo debido al cierre de las industrias intensivas en carbono.
Acompañar a estas regiones con inversión y mejora de competencias es de la máxima importancia para evitar crear lo que las instituciones europeas vienen a llamar "brecha verde".
Entrando en materia de despoblación, calcula el texto que en 2033 habrá hasta 30 millones de personas menos viviendo en entornos rurales con respecto a 1993.
Es aquí donde alerta el informe de que varias comunidades autónomas corren el riesgo de caer en "una trampa para el desarrollo del talento", en concreto Extremadura, Castilla-La Mancha y Castilla y León.
Este informe presenta como ejemplo de buenas prácticas políticas desarrolladas en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Andalucía.
Este informe apunta a Ceuta, Melilla y Andalucía como las tres regiones europeas con la tasa de paro más alta; indicando que España es el país europeo "con más desigualdades entre regiones" en la materia.
Dentro de este barómetro, en el caso de España, el 69% de los líderes locales encuestados consideran estar muy de acuerdo ante el extremo de que las regiones y ciudades deberían tener más influencia en la elaboración de políticas europeas y en el debate sobre el futuro de la Unión Europea.
El 67% considera que los fondos de las políticas de cohesión aportan valor añadido a su región en comparación con otras fuentes de financiación.
La justicia social y el empleo, la crisis climática y políticas de Educación, Cultura y Juventud son las que más reclaman los líderes regionales para poder desempeñar más protagonismo desde sus instituciones.
Estas han sido investigadas a fondo en varias publicaciones
epidemiológicas de algunos países y, al ver sus resultados, algunos
países, como Dinamarca y Suiza, han prohibido este tipo de vacunación.
Cabe
mencionar que la combinación de las vacunas contra la influenza y el
Covid19 es, una vez más, un experimento que no tiene base ni evidencia
científica, y que puede causar graves problemas, especialmente en
mujeres embarazadas y niños.
Conscientes de la necesidad de
realizar más estudios sobre lo sucedido en los últimos años, os pedimos
que hagáis llegar el contenido de esta carta a los responsables
sanitarios del Gobierno Vasco y a los miembros del Colegio de Médicos de
Bizkaia, porque hay que frenar esta situación iatrogenia sanitaria.
Reciba un cordial saludo,
En Bilbao, 20 de septiembre de 2023.
Firmas:
Santiago Uranga Barrenetxea, colegio núm. 4102-1
Cristian Amezaga Asensio, colegiado núm. 5685
Ángel Bidaurrazaga Vandierdonck, colegiado núm. 6848-3
Ibón Zorrozua Ayerbe, colegiado núm. 6739-1
Gerardo Luis Hernández Zorroza, colegiado núm. 6942
NOTA: A continuación se encuentran las referencias bibliográficas:
"Eventos
adversos graves de especial interés tras la vacunación con ARNm
COVID-19 en ensayos aleatorios en adultos ". Joseph Fraiman 1, Juan
Erviti 2, Mark Jones 3, Sander Greenland 4, Patrick Whelan 5, Robert M
Kaplan 6, Peter Doshi 7. Vacuna. 22 de septiembre de
2022;40(40):5798-5805. doi: 10.1016/j.vaccine.2022.08.036. Publicación
electrónica 31 de agosto de 2022. PDF
Uso de vacunas COVID-19
después de informes de eventos adversos entre adultos receptores de
vacunas Janssen (Johnson & Johnson) y de ARNm COVID-19
(Pfizer-BioNTech y Moderna): actualización del Comité Asesor sobre
Prácticas de Inmunización - Estados Unidos, julio [ PubMed ] Rosenblum
HG, Hadler SC, Moulia D, Shimabukuro TT, Su JR, Tepper NK, Ess KC, Woo
EJ, Mba-Jonas A, Alimchandani M, Nair N, Klein NP, Hanson KE, Markowitz
LE, Wharton M, McNally VV , Romero JR, Talbot HK, Lee GM, Daley MF,
Mbaeyi SA, Oliver SE.MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 13 de agosto de 2021; 70
(32): 1094-1099. doi:10.15585/mmwr.mm7032e4.
Varoufakis estudió en el colegio privado Moraitis, y después cursó dos posgrados en Matemáticas y Economía en las universidades de Essex y Birmingham. Ha enseñado en Australia, Estados Unidos, y desde 2000 imparte clases de Economía en la Universidad de Atenas. Pero su vida, y por qué no, su “mito”, procede de la política.
Fue ministro de Finanzas griego entre enero y julio de 2015. Días de piedra —su enfrentamiento con Wolfgang Schäuble, exministro de Finanzas de la antigua canciller Angela Merkel, se cuenta ya en los libros de historia económica y se contempla en la película Comportarse como adultos (2019), del director Costa-Gavras—, meses interminables de la crisis soberana griega.
Cuando la Troika (Banco Central Europeo, BCE, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea) exprimió, con sus condiciones para el rescate, hasta el último euro del pueblo griego. Los ciudadanos votaron en contra de un sufrimiento social —denominado austeridad— que duraría años. Varoufakis dimitió a los cinco meses del cargo.
En febrero de 2016 creó Democracy in Europe Movement 2025 (DiEM25) y en marzo de 2018 —como antiguo miembro del partido de izquierdas Syriza— funda MeRA25, la “rama política” del movimiento. Regresa al parlamento heleno. Desde entonces, este “marxista libertario” —así se define, con evidente sentido de la provocación— ha encadenado, también, éxitos en los anaqueles de las librerías.
Adults in the Room (Comportarse como adultos, editorial Deusto) y And the Weak Suffer What They Must? (¿Y los pobres sufren lo que deben?, Deusto) fueron superventas. Y también ha dado a la imprenta Talking to My Daughter: A Brief History of Capitalism, The Global Minotaur (El minotauro global, editorial Capitan Swing) o Technofeudalism. What Killed Capitalism (acaba de publicarse en inglés por Random House y en España lo publicará Deusto en febrero de 2024 con el título de Tecnofeudalismo. El sigiloso sucesor del capitalismo).
Brillante con los títulos, uno de sus últimos artículos se titula: Dejemos arder los bancos. También ha acuñado términos para una época: “Capitalismo en la nube”, “colonialismo moderno”, “desdolarización”, “austeridad global”, “riesgo moral”, “modificación de la conducta” o “tecnofeudalismo”.
Pese a que no lo pretenda, se impregna algo, en muchos de sus párrafos, del pesimismo del filósofo Emil Cioran (1911-1955) y su tentación de existir: “Escribir es una cuestión de vida o muerte”.
Sin duda, su último libro también posee el horizonte de cierta tristeza. Nace de una conversación, hace muchos años, en 1993, en la casa de Paleo Faliro, con su padre, comunista, Giorgios. Estaba intentando conectarle a internet. “¿Ahora que las computadoras hablan unas con otras, esta Red hará imposible derrocar al capitalismo?”, “¿o finalmente revelará su talón de Aquiles?”.
Pregunta. ¿O lo ha mostrado ya?
Respuesta. Alexa, de Amazon, por ejemplo, no es nada más que un portal detrás del cual hay un sistema totalitario centralizado creado para satisfacer a su dueño, Jeff Bezos. Hace cuatro cosas al mismo tiempo. Nos entrena para que le dictemos lo que queremos. Nos vende de manera directa lo que sabemos que “queremos”, prescindiendo de cualquier mercado real. Logra que reproduzcamos su capital en la nube (es decir, es una máquina inmensa de modificación del comportamiento), porque con nuestro trabajo, sin remunerar, publica reseñas o valora productos. Y, finalmente, amasa enormes rentas de los capitalistas que están dentro de esta red, generalmente el 40% del precio de venta. Esto no es capitalismo ¡Bienvenidos al tecnofeudalismo!
P. ¿Cuál es su hipótesis?
R. El capitalismo ahora está muerto. Ha sido reemplazado por la economía tecno-feudal y un nuevo orden. En el fondo de mi tesis existe una ironía que puede sonar al principio confusa, pero que queda clara en el libro: lo que está matando al capitalismo… es el propio capitalismo. No el capital que conocíamos desde el amanecer de la era industrial. Sino una nueva forma, una mutación, que ha ido creciendo en las dos últimas décadas. Mucho más poderoso que su predecesor que, como un virus estúpido y demasiado entusiasta, ha matado a su huésped. ¿Por qué se ha producido esto? Debido a dos causas principales: la privatización de internet por Estados Unidos, pero también las grandes tecnológicas chinas. Junto a la manera en la cual los gobiernos occidentales y los bancos centrales respondieron a la gran crisis de 2008.
El capitalismo ha sido reemplazado por la economía tecno-feudal y un nuevo orden
El último libro de Varoufakis advierte de la imposibilidad hoy de la socialdemocracia o de esa falsa promesa que es el mundo cripto. “Detrás de la criptoaristocracia, los únicos verdaderos beneficiarios de estas tecnologías han sido las mismas instituciones que estos criptoevangelistas se suponía querían derrocar: Wall Street y el conglomerado de las grandes tecnológicas.
Por ejemplo, “JP Morgan y Microsoft recientemente han unido fuerzas para dirigir un “consorcio de cadenas de bloques”, basado en los centros de datos de Microsoft, con el objetivo de aumentar su poder en los servicios financieros”, escribe el exministro en Tecnofeudalismo.
P. Vamos camino de los 600 días desde que empezó la guerra en Ucrania. ¿Qué piensa y qué impacto tiene en la economía?
R. Mis pensamientos son los mismos que el primer día que Putin invadió Ucrania. Es una guerra que acabará rápidamente si hay un acuerdo de paz, de lo contrario puede durar décadas. Si continúa no habrá ganadores, solo perdedores. Cientos de miles de ucranios muertos, cientos de miles de rusos muertos. Empobrecerá a Europa y hará más miserable a África.
Occidente debe ofrecer al mandatario ruso un acuerdo muy sencillo. Volver a donde estaba antes de febrero de 2022. A cambio, Ucrania nunca será miembro de la OTAN. Es la solución austriaca —forma parte de Europa, tiene Ejército, es una democracia liberal—, pero no de la Organización. Es la única posibilidad que coincide con los intereses ucranios, y evita el sacrificio y el empobrecimiento.
Todo ha ido bien porque, en fin, se trataba de utilizar terrenos poco aprovechables para otra cosa; y, aunque los márgenes fueran pequeños, la sucesión de las buenas y las malas cosechas iba equilibrando las cuentas de un sector clave, pero escuálido.
En un contexto en que todo parece indicar que durante los próximos años las campañas malas van a ser cada vez más frecuentes, es un enorme problema.
Sobre todo porque el olivo tiene memoria. “El olivo produce aceitunas en función de lo que ha crecido el año anterior. Si, pongamos, en 2023 no crece mucho porque no ha tenido agua, en 2024 no producirá mucho más porque no tiene crecimiento donde sostener esa producción, aunque tenga agua”, explicaba en DAP Diego Barranco, catedrático de la Universidad de Córdoba en el Departamento de Agronomía de la Escuela de Ingenieros Agrónomos.
Cuando las malas cosechas son pocas, la "memoria del olivo" es algo que usar a nuestro favor. Porque, aunque haya años malos, las peores cosechas se ven amortiguadas por el año previo. En un contexto de sequía recurrente, la memoria es la puntilla que le falta a un sector que va decreciendo poco a poco.
Y ese es justo el contexto en el que estamos. Si miramos el histórico de datos, veremos que “en Andalucía se han llegado a obtener buenas cosechas con 400 mm anuales”. Sin embargo, este año 2023 hay zonas de secano andaluzas “que no han recibido ni 200 mm”. Es, siendo claros, un auténtico desastre. Un desastre que está sacando, año tras año, hectáreas de olivar fuera de producción.
Pero un desastre evitable. Porque no todo el olivar es tan mal negocio... si puedes regarlo. En ese caso, las cosechas se 'desvinculan' de la cantidad de lluvia que caiga en el país y la "memoria" siempre juega a nuestro favor. Esto se hace evidente en años como este: el precio de la aceituna se ha disparado y, claro, los principales beneficiados son los olivares de regadío.
Esto es una noticia excepcional, claro. Bastaría con mejorar las instalaciones y añadir riego para revolucionar la producción (y conseguir que el precio fuera más estable independientemente de la meteorología).
El problema es que no podemos hacerlo. “Lo difícil es disponer de agua porque ya la cuenca del Guadalquivir es deficitaria, así que no se dan nuevas concesiones”, explicaba Barranco.
Esas concesiones sí las tienen "parcelas históricas de otros cultivos que siempre fueron regadío o los olivares que surgieron" directamente como "de regadío".
Cuando hablamos de esto con Robert Glennon, profesor de la Universidad de Arizona, lo deja claro: si queremos encontrar soluciones, hay que forzar una mejor gestión del agua y crear mecanismos sólidos que aborden de una vez temas como la tarificación del agua y su asignación eficiente.
Y los que seguimos de cerca cómo se gestiona el agua en España (y hemos visto como casi 200 pueblos se quedaban sin agua potable por una legislación que llevaba años aprobada, pero nadie se molestó en implementar) sabemos que esto es una quimera. Más aún cuando en nuestro país el 82,1% de los usos del agua los recoge ya el sector agrícola.
La crisis del aceite esconde otras muchas crisis. Una mala gestión de los recursos hídricos, una infinita sucesión de problemas laborales que se llevan arrastrando desde la Transición a la Democracia, un sector con márgenes pequeños, torpe y sin incentivos para evolucionar, un problema político que impide tomar medias estructurales... la crisis del precio del aceite esconde muchas cosas.
Y, conseguir que el sector siga vivo (si es eso lo que queremos como sociedad), va a ser uno de los mayores retos de las próximas décadas.
Un sector camino del desastre
El aceite de marca (y, más aún, si se trata de virgen extra) no baja de los nueve euros. No obstante, esto es solo la anécdota. El problema está un paso más allá.
Una larguísima cuenta atrás. Y es que, por mucho que nos sorprenda, el precio del aceite no parece estar cerca de su pico. Y tiene cierta lógica. Hasta finales de septiembre o principios de octubre, cuando la Junta de Andalucía publica el aforo del aceite de oliva, no hay una estimación precisa de cómo será la temporada del año que viene.
En ese momento, con lo que quede del "enlace" (el excedente del año pasado) y las previsiones de la próxima campaña, la industria podrá hacer números y ver en qué situación nos encontramos.
Mientras tanto, y aunque es cierto que hay toneladas de información y análisis sobre el sector, todo son movimientos a tiendas.
No obstante, la situación pinta mal. Muy mal, de hecho. Es cierto que un otoño lluvioso podría solucionarnos parcialmente el problema, pero hay muchas cosas que ese otoño no podría solucionar: que llevamos una campaña mala tras otra desde hace demasiado.
El año pasado, por aterrizar tan solo la campaña más cercana, recolectamos la mitad de lo que se recolecta en un año normal. Unas 660.000 toneladas Y como el año anterior ya había sido malo, las tensiones en el mercado de aceite no han cesado en ningún momento.
Sobre todo, porque no es solo una cuestión de la escasez de aceituna. Es también una cuestión del precio de los costos de producción (energía, riego, fertilizantes, mano de obra, gastos administrativos...). En el fondo, lo que está viviendo el campo olivarero español es una tormenta perfecta. Una pésima tormenta perfecta.
Del campo español, pero también del campo internacional. Tanto es así que, pese a que la producción turca se duplicó en la pasada campaña, no pudo compensar la caída española. Y, aunque nuestra mala cosecha fue una noticia fantástica para los productores turcos, los precios no se han podido contener.
Caída del consumo. No nos llevemos a engaño, la subida de precios se enfrente también a su contrapartida económica: la caída del consumo. Lo llevamos comentando recurrentemente durante los últimos años, el país está dejando de consumir aceite de oliva.
Crisis tras crisis (y con la mediación de un profundo cambio cultural y gastronómico), amplias capas de la población se han bajado de la cultura del aceite y la inmensa mayoría no ha regresado a ella.
También han constatado que ha crecido exponencialmente el tiempo de duración de los procesos. Mientras que en el análisis que realizaron en base a los casos que tuvieron lugar entre 2019 y 2020 el 67,3% de los procesos se habían resuelto a los dos años, en el estudio actual, que se centra en los años 2021-2022, solo el 23,5% lo ha hecho en ese mismo intervalo.
Hay víctimas que continúan teniendo que declarar más de una vez, llegando a declarar antes del juicio hasta tres veces en policía, fiscalía y juzgado. Según Save The Children, «solo en el 24,9% de los casos consta que se ha utilizado la prueba preconstituida, es decir, la grabación del testimonio para que no tengan que repetir esa declaración en reiteradas ocasiones».
Según los últimos datos publicados por el Ministerio del Interior, en 2021 se presentaron 8.317 denuncias por delitos contra la libertad sexual que tenían como víctima a niños, niñas y adolescentes.
«Estos datos son solo la punta del iceberg, ya que se estima que solo el 15% de los casos de abuso sexual llegan a denunciarse. Todavía existe la creencia colectiva de que estos casos apenas existen y de que si un niño o niña fuese abusado en nuestro entorno nos daríamos cuenta, pero los datos evidencian que no es así», señala Catalina Perazzo, directora de incidencia social y política en Save the Children.
Este informe arroja más datos: en el 68,6% de los casos de abuso sexual estudiados hay una sola víctima, aunque en algunos llega a haber hasta siete. Además, en el 8% de los casos analizados se menciona que la víctima tiene algún tipo de discapacidad, aunque no se especifica más.
Sin embargo, en 28,9% de los casos no consta nada al respecto y en el 67,3% se confirma que se trata de víctimas sin discapacidad.
Como se ha mencionado anteriormente, de las sentencias estudiadas se desprende que en relación a la media de edad a la que comienzan los abusos sexuales se mantiene la misma tendencia, alrededor de los 11 años.
«En el periodo 2021-2022 un 50,6% de los abusos se produjeron entre los 10 y los 14 años, mientras que entre 2019-2020 veíamos que el 44,7% de casos comenzaban entre los 13-16 años», apuntan desde la ONG.
Eso sí, existen notables diferencias de género en cuanto a los menores agredidos, según el informe: entre los 5-9 años de edad y desde los 15 años, las niñas representan más del 80% de los casos de abuso sexual infantil.
En cuanto al perfil de los abusadores, en ocho de cada diez casos el agresor es un conocido o conocida, en mayor o menor grado, por los niños y las niñas. Entre los espacios más comunes del grupo de personas conocidas sigue destacando el entorno familiar, aunque esta cifra desciende, incrementándose otros agresores del entorno conocido que no son familia.
Este perfil de entorno conocido puede incluir amigos o conocidos de la familia o víctima, profesionales que trabajan con niños y niñas, la pareja de la propia víctima, etc. Dentro de la familia, las figuras que destacan son la pareja de la madre y el padre.
Además, en casi siete de cada diez casos (67,2%) se trata de agresores o agresoras sin antecedentes, aunque se evidencia un incremento en el número de personas agresoras con antecedentes del 8,6% con respecto al periodo 2019-2020. Desde Save The Children destacan de igual modo que solo en el 4% de los casos los antecedentes eran por delitos contra la libertad sexual
Otro de los temas más preocupantes es el proceso judicial al que son sometidos los menores y las medidas cautelares contra los supuestos agresores.
Así, en el informe de esta ONG dicen que «a pesar de que en cerca de la mitad de las sentencias no hay ningún tipo de información sobre estas medidas, comprobamos que en el 12,8% de ellos no se ha aplicado casi ninguna, y la más utilizada cuando se aplica (en un 24,1% de los casos) es la prisión provisional sola o en conjunto con otras medidas.
En el periodo anterior, la más aplicada era la orden de alejamiento».
También subrayan que en el 88,3% de los casos hay condena. «De las 56 absoluciones analizadas, 38 fueron por falta de pruebas. En el 39,3% de los casos la pena principal impuesta es prisión de 2 a 5 años y las penas de prisión de más de cinco años representan el 36,6%, mientras que las de menos de 2 años, el 13,2%».