jueves, 5 de abril de 2018

La Fiscalía investigará el caso del máster de Cristina Cifuentes

MADRID.- La Fiscalía de Móstoles ha abierto diligencias de investigación penal por las denuncias presentadas por asociaciones de estudiantes por las posibles irregularidades cometidas en la Universidad Rey Juan Carlos en relación con el máster de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

Fuentes fiscales han informado que esa Fiscalía asumirá también la información que la propia Universidad ha anunciado que remitirá al apreciar indicios de delito de los que ha tenido conocimiento en su investigación.
Según ha informado la URJC en un comunicado, el rector de la institución, Javier Ramos, ha tomado esta decisión como consecuencia de la investigación interna ordenada el pasado 21 de marzo y ante la aparición de informaciones que "pudieran ser constitutivas de delito".
El propio rector comparecerá ante los medios en el edificio de Rectorado del Campus de Móstoles para dar más detalles sobre este asunto.

El PSOE registra la moción de censura contra Cifuentes

MADRID.- El PSOE ha registrado esta tarde en la Asamblea de Madrid la moción de censura contra la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, motivada por las presuntas irregularidades en el máster de la Universidad Rey Juan Carlos.

Los socialistas tenían previsto registrar la moción mañana pero lo harán adelantarán a esta tarde tras conocer la decisión de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de trasladar a la Fiscalía datos recabados durante su investigación en relación con el máster por si pudieran ser constitutivos de delito.
Al registro, han acudido entre otros el secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco, y el secretario general del grupo parlamentario socialista, Enrique Rico.
La Comisión Ejecutiva del PSOE-M aprobó ayer por unanimidad en una reunión de urgencia la presentación de esta moción tras el visto bueno del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.
Según el reglamento de la Asamblea de Madrid, la aprobación de una moción de censura requiere de la mayoría absoluta del pleno por lo que sería necesario el respaldo de los tres grupos de la oposición, incluido Ciudadanos.
Por el momento, sólo Podemos ha manifestado su apoyo a la moción.
La Mesa de la Asamblea de Madrid, tras comprobar que la moción de censura reúne los requisitos señalados, la admitirá a trámite y dará cuenta de su presentación al presidente de la Comunidad de Madrid y a la Junta de Portavoces.
A continuación, en un plazo de dos días podrán presentarse mociones de censura alternativas.
Transcurrido dicho plazo, la presidenta de la Asamblea de Madrid, Paloma Adrados, convocará el pleno para debate y votación de la moción de censura, que no podrá tener lugar antes de cinco días ni después de veinte días desde su presentación.
En función de estos plazos, la moción podría ser debatida y votada antes de que finalice este mes de abril.

La presidenta del tribunal que evaluó el máster de Cifuentes declara que su firma es falsa

MADRID.- Alicia López de los Mozos, la supuesta presidenta del tribunal que evaluó el máster de Cristina Cifuentes, ha declarado que no firmó el acta del tribunal de trabajo de fin de máster (TFM) de la presidenta madrileña, por lo que ha confirmado que la firma que aparece no es la suya.

López De los Mozos lo ha reconocido ante la instructora de la investigación abierta por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) sobre el polémico máster. Se trata de una de las tres docentes que firmaron supuestamente ese acta, que puntuaba con un 7,5 el TFM.
La Fiscalía de Móstoles ha abierto diligencias de investigación penal por las denuncias presentadas por asociaciones de estudiantes por las posibles irregularidades cometidas en la Universidad Rey Juan Carlos en relación con el máster de la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Fuentes fiscales han informado que esa Fiscalía asumirá también la información que la propia Universidad ha anunciado que remitirá al apreciar indicios de delito de los que ha tenido conocimiento en su investigación.

Un título "adaptado" a la alumna Cristina Cifuentes

MADRID.- Cristina Cifuentes aclaró algunas dudas y dejó sin contestar otras cuantas durante su comparecencia de ayer en la Asamblea regional. Confirmó que no iba a clase y no presentó ni el título del posgrado ni el misterioso Trabajo de Fin de Máster (TFM). Sí exhibió el boletín de notas con todas las asignaturas aprobadas y el impreso de matriculación, dos documentos que ya había mostrado hace unos días aunque ahora tienen el sello oficial que prueba su autenticidad, según El Mundo.

¿Cifuentes iba a clase?

Ella misma admitió ayer que no: "Los estudios de posgrado muchas veces se adaptan a las necesidades del alumno y a sus posibilidades de horarios. Existía esa posibilidad y yo me acogí a ella. Es algo que se acuerda con los profesores y no sólo ha sido en mi caso". Aunque se exige a los alumnos acudir al 80% de las clases, también existe la figura de la dispensa para casos excepcionales. Reconoció también que se matriculó con el curso empezado y que defendió el TFM con materias pendientes.

¿Hizo el TFM?

En un documento con su firma, Cifuentes así lo asegura: "Presenté, a tales efectos, el correspondiente Trabajo Fin de Máster, relativo a El sistema de reparto competencial en materia de seguridad ciudadana". Pero nunca lo ha enseñado. Ni siquiera ayer. Sólo ha mostrado un documento en el que autoriza a la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) a hacerlo público.

¿Ayer aportó pruebas nuevas?

De los siete documentos presentados, hay dos nuevos. Uno es el texto en el que autoriza a la URJC a hacer público el TFM y otro es una carta escrita hace unos días por el catedrático Pablo Chico (el profesor de la asignatura cuya nota se cambió) en la que se responsabiliza de todo: "Al transcribir las calificaciones a la aplicación informática se cometieron varios errores humanos en las actas, debido a que el sistema llegado cierto tiempo no guarda las calificaciones introducidas quedando en su estado originario". Es verdad que se cometen errores "frecuentes", según fuentes educativas. Cifuentes esgrimió ayer decenas de correos en los que varios profesores solicitan cambios similares.

¿Y el resto de pruebas?

Fueron publicadas el 21 de marzo, aunque los papeles de ayer llevan fecha de 3 de abril (el equipo de Cifuentes los ha vuelto a pedir al campus, esta vez con sello oficial). El primero es la matrícula, que prueba que, efectivamente, se inscribió en las 12 asignaturas del máster. El segundo es el certificado de notas, que evidencia que tiene todo aprobado y que en el TFM sacó un 7,5. Ambos papeles prueban que la presidenta madrileña se matriculó en el posgrado y que lo aprobó todo, pero nada revelan de lo que pasó entre medias. Otros dos papeles esgrimidos ayer ya aportados antes son el certificado en el que consta que Cifuentes ha pagado 176,27 euros por el título (no ha mostrado el título en sí) y el correo electrónico en el que Chico solicita a la funcionaria Amalia Calonge que cambie la nota de su asignatura. Este mail, del 23 de octubre de 2014, sólo prueba que el docente ordenó un cambio de nota, pero no el motivo. Y deja en mal lugar al profesor, porque confunde el nombre del máster en el que da su clase.

¿Hay una acta falsificada?

Según El Confidencial, dos de las tres firmas que figuran en el acta de presentación del TFM fueron falsificadas después de que estallara el escándalo. Esa acta era el documento que más validez tenía de todos los presentados el día 21, porque suponía el aval de tres profesoras. Nada de todo esto se aclaró durante la sesión de ayer y Cifuentes eludió presentar este documento.

¿Por qué hay direcciones distintas?

Una de las dudas disipadas ayer fue por qué figuraba la dirección de la Delegación del Gobierno (calle Miguel Ángel 25) en la matrícula presentada el día 21, si Cifuentes aún no había sido elegida delegada. El motivo es que la matrícula se emitió a posteriori y se quedó grabada la última dirección, que no han actualizado desde entonces. En la matrícula original, con sello de 28 de diciembre de 2011, aparece la dirección personal de Cifuentes. Y aquí surge una nueva duda: ¿cómo ha podido recuperar la universidad un documento de 2011 y, a cambio, no encuentra ningún examen, ni ningún trabajo de clase, ni ningún correo entre la alumna y sus profesores?

Las 14 mentiras y cuatro medias verdades de Cifuentes en una comparecencia sin documentos

MADRID.- La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha desaprovechado la ocasión de presentar los documentos que probarían que la obtención de su máster en la URJC se hizo de manera legal. Por ejemplo, las actas de cambio de nota o el papel del registro del Trabajo Fin de Máster, según le recuerda eldiario.es.

Además de presentarse como víctima de ataques por su lucha contra la corrupción ha hecho un relato que no despeja ninguna duda sobre la presunta falsificación de notas, cómo pudo aprobar sin ir clase ni a los exámenes, dónde está el trabajo, por qué pagó para presentarlo en noviembre de 2012 si ya lo había aprobado en julio, o por qué dijo a eldiario.es que no se presentó y al día siguiente que sí se presentó. Estas son los argumentos y falsedades a los que se ha aferrado en su intervención. 

FALSO. Es una operación política que se produce  el mismo día que comparecía en el Congreso porque "había un plan B para desestabilizar al gobierno"

eldiario.es decide publicar el día 21 de marzo, el día siguiente a su comparecencia, porque es una exclusiva de la que algunas personas empiezan a saber en el ámbito político. Ante el riesgo de que fuera destapado por otros medios, el lunes 19 de marzo decidimos que el martes haremos todas las llamadas de comprobación, recogeremos todas las versiones y publicaremos el miércoles, lo antes posible, para que el asunto se conozca antes de Semana Santa (que era la semana siguiente). Nada que ver con el calendario político que sugiere. 

CIERTO, A MEDIAS. "El título de máster que figura es perfectamente real y legal, es un título oficial"

El título en sí es real y oficial, pero ha sido obtenido de manera presuntamente fraudulenta, gracias a la modificación de notas que hace la funcionaria Amalia Calonge en 2014, fuera de todo proceso de legal. 

FALSO. Las calificaciones no han sido "falseadas ni falsificadas". 
Los dos cambios de nota de "no presentado" a "notable" se hacen fuera de la norma. Cuando las actas están cerradas, la única manera de cambiar notas regularmente es con la solicitud de apertura de actas, en un proceso que implica a profesores, directores e incluso al decanato. El cambio en este caso se hace por un atajo absolutamente irregular. 

CIERTO, A MEDIAS. El título del máster "no me aportó ningún nivel académico que no tuviera. Mi licenciatura en Derecho ya se correspondía con el nivel de máster".  
Cuando Cifuentes se licencia, antes del Espacio Europeo de Educación, no existe el máster. Pero sí necesitaba ese máster de investigación para poder hacer la tesis que supuestamente ha iniciado, requisito indispensable para ser profesora universitaria. Los máster oficiales de investigación como el de Cifuentes tienen un mínimo de 60 créditos y son los que abren la puerta de hacer un doctorado. 

FALSO. Sobre la "constancia documental" que ha dicho que acredita que todo fue legal. 
Los documentos de que se matriculó y pagó el curso y que abonó las tasas para la retirada del título son válidos y nunca eldiario.es los ha puesto en duda. Sobre la "constancia documental para que la URJC haga público el trabajo pese a su carácter interno", no se ha hecho público ningún documento, sino la declaración de que daba su permiso, pero nunca ha aportado papeles relativos a eso. El trabajo no tiene carácter interno, de hecho se expone en público, aunque es verdad que el alumno tiene que dar su permiso para que se dé a conocer.

FALSO. Hay "constancia documental de que la calificación de no presentado se debió a un error de transcripción". 
No hay ninguna constancia documental, solo la palabra del rector ( que se desdijo horas después y abrió una investigación), la declaración de los dos profesores que comparecieron y de la propia Cifuentes. Ni siquiera el mail de  Pablo Chico de la Cámara dice nada de error o fallo de transcripción. Su nueva prueba aportada es una carta al rector del profesor Chico en la que él da testimonio personal de que se produjo un error de transcripción. Nada oficial ni constrastado. 

FALSO. "La carta explica que no me afectó a mí solo, afectó a más alumnos y se ha silenciado"
 Una vez más se basa en el testimonio de Chico (del otro profesor no ha hecho mención en toda la comparecencia). eldiario.es ha hablado con una decena de la veintena de compañeros de clase de Cristina Cifuentes, y lo único que declaran en su mayoría es que no la vieron en clase ni tampoco en los exámenes, escritos y presenciales. No se ha presentado ninguna prueba de que ese error hubiera sido común en ese curso y ningún otro alumno con los que ha hablado este medio ha relatado esa fatalidad en la transcripción.

FALSO. "Por la utilización de datos protegidos, es por lo que la universidad ha abierto una investigación, para evitar en lo sucesivo que los alumnos se puedan ver afectados". 
La investigación se ha abierto, literalmente  "para esclarecer lo sucedido y determinar, en su caso, las responsabilidades que pudieran existir". A quienes se está llamado a declarar es a su tutor de trabajo (este mismo miércoles), las profesoras que aparecen en el acta con firmas falsificadas (mañana jueves) y funcionarios que intervinieron en el proceso de obtención del máster de Cristina Cifuentes para dilucidar sobre la legalidad del proceso, no por los datos protegidos.

FALSO. Los mails de profesores que supuestamente muestran que es el sistema habitual de cambiar notas. 
Además de las dudas sobre cómo ha conseguido esa pila de supuestos correos de profesores, no es el sistema de cambiar las notas en absoluto. Además, en el caso de la presidenta, entre la nota "no presentado" de 2011 y el cambio de nota a "notable" pasan 3 años. Eso requiere reabrir actas y pasar todo un proceso que implica incluso al decanato, como han confirmado numerosos profesores unánimemente ha publicado eldiario.es

FALSO. "Ya he interpuesto una querella criminal contra dos personas que han utilizado datos protegidos
He solicitado un acto de conciliación previo a la presentación de otra querella añadida de delitos contra el honor".  En eldiario.es no se ha recibido de momento ninguna notificación de querella que dice Cifuentes que ya ha sido interpuesta contra Ignacio Escolar y esta periodista. 

FALSO. "Mi expediente no fue manipulado de manera irregular, es un hecho demostrado con documentos. Yo realicé y concluí el máster en 2012". 
Los documentos que acreditarían que cursó el máster no han sido aportados. Ni las actas, ni el trabajo, ni el registro del trabajo, ni siquiera el testimonio de ningún profesor en su defensa, ni un alumno. Su propio tutor de máster se ha desentendido este mismo miércoles del asunto: "Pregúntenle a ella". 

FALSO. "Desde mi primera declaración, la noche del 21, siempre he dicho lo mismo, que fue un error de transcripción"
El martes 20, cuando eldiario.es llama a fuentes de su gabinete para recabar su versión, dicen literalmente: "Lo que sí me dice la jefa es que ella se dejó varias asignaturas a las que no se presentó en primera instancia". Es a partir del día siguiente cuando cambia su versión.

CIERTO, A MEDIAS. "Me pude matricular porque muchas universidades aceptan alumnos una vez empezado el curso en posgrado". 
Es cierto que hay cierta manga ancha en los máster por la falta de alumnos, como es cierto que no es habitual matricularse tres meses después en un máster presencial, con el curso ya muy avanzado, más aún con su incapacidad para recuperar el tiempo perdido teniendo en cuenta que era delegada de Gobierno. 

FALSO. "En los estudios de posgrado se adaptan a los horarios de los alumnos que trabajan. Había esa posibilidad y yo me acogí a ella"
Lógicamente son los alumnos los que se adaptan al horario como norma general. Muy excepcionalmente puede haber un acuerdo por alguna situación puntual y requiere de la llamada "dispensa académica", que es un documento por el cual la universidad autoriza a ese alumno concreto a faltar. Su máster era presencial, lo que supone una asistencia del 80% aproximadamente y no se puede llegar a acuerdos verbales en el caso de faltas continuadas. Como dijo su propio gabinete: fue a clase "cuando pudo". 

FALSO. "Cuestionan que pudiera defender el trabajo con una asignatura pendiente, que es una práctica común. Se presenta el trabajo y se guarda la nota"
No es posible, y así lo recoge la normativa de máster de la URJC, es imposible presentar el trabajo sin haber presentado un justificante de que se han aprobado todas las asignaturas. 

FALSO. Sobre su defensa de trabajo el 2 de julio de 2012, día de la Eurocopa. "Los dispositivos no se seguían desde la delegación de gobierno, sino de la jefatura de policía. El seguimiento no me correspondía a mí". 
 Sin embargo,  una nota de prensa de ese 2 de julio de 2012 del Ministerio de la Presidencia informa de que era la Delegación de Gobierno en la región la que ponía en funcionamiento un operativo formado por "450 efectivos del Cuerpo Nacional de Policía" que garantizase la seguridad de las miles de personas.

CIERTO, A MEDIAS. Sobre el acta con dos firmas falsificadas: "Yo he remitido lo que me ha remitido la universidad"
Es cierto que ese acta falsificada fue remitida por Enrique Álvarez Conde a la Universidad. Luego, es el rectorado de la URJC el que envía a Cifuentes el documento. Sin embargo, tal y como ha publicado eldiario.es,  una emisaria y amiga de Cifuentes interviene en todo el proceso de construcción del relato desde primera hora y presionó a Álvarez Conde para que le aportara esa documentación.

FALSO. "Me resulta difícil recordar a qué corresponde una tasa así, de 6,11 euros". 
Una de las claves del caso es precisamente esa pequeña cantidad de dinero. Se ve claramente en el pantallazo de secretaría (abajo) que Cifuentes pagó en concepto "Trabajo Fin de Máster", para defenderlo en el curso 2012-2013 porque, contra lo que ha dicho, lo tenía pendiente.

Las mentiras de Cristina Cifuentes frase a frase

 
“Se ha querido vender como una cosa excepcional [que no fuera a clase y se matriculara tres meses después]. El tratamiento que se me dio a mí es algo que se hace con cierta frecuencia a aquellos alumnos de postgrado que están trabajando”
Falso, salvo que se refiera a otros alumnos a los que se les regale el título. Cifuentes no fue vista nunca en el aula por sus compañeros, tampoco fue a exámenes y se matriculó un trimestre más tarde de que empezaran las clases, tal y como afirmó eldiario.es y ayer la presidenta admitió. Como sabe cualquier otro estudiante, esto no es un tratamiento habitual, por mucho que estés trabajando.
"Los profesores se adaptaron a mis propias circunstancias. Eso (los exámenes) se sustituye por presentación de trabajos, tutorías y actividades complementarias. Lo acordé de esa manera con la dirección del máster y con el profesorado".
Ni la dirección del máster ni los profesores individualmente pueden saltarse las normas a las que obliga la ANECA, dependiente del Ministerio de Educación, para aprobar este título oficial. El máster era presencial, y era obligado asistir al menos al 80% de las clases. Cifuentes no cumplió ni con esto ni con los exámenes, y los profesores legalmente no pueden regalar el título con otras reglas, de la misma manera que no te pueden dar el carné de conducir pactando con el examinador una fórmula distinta a la que sigue cualquier ciudadano normal.
Para que se produzca un trato así de favorable, no basta con el permiso del profesor o del director del máster. Es necesaria una dispensa académica: un permiso muy excepcional que tiene que autorizar la propia Universidad. Esa dispensa académica tampoco existió.
“Sí, defendí (mi trabajo de fin de máster) de forma presencial en el campus de la Universidad de Vicálvaro”.
Falso. Según publica hoy El Confidencial, el tribunal que supuestamente la examinó nunca se reunió.
“No hubo ningún dispositivo de seguridad (el 2 de julio de 2011, el día que supuestamente presentó su trabajo) porque no era necesario”
Falso. Sí hubo un dispositivo de seguridad el día en que se celebró la victoria de España en la Eurocopa de fútbol, como demuestra esta nota de prensa que la delegación de Gobierno –con Cifuentes a la cabeza– envió en ese momento.
“Lo que yo he aportado es la documentación que de verdad acredita que todo lo que he dicho es rigurosamente cierto”
Falso. Cifuentes no enseñó ningún documento nuevo que acredite su versión. Las notas con sus cinco sobresaliente ya se conocían. El problema es otro: cómo las consiguió.
La matrícula que aportó solo confirma lo que ya sabíamos: que se matriculó fuera de todo plazo legal, tres meses después de que empezaran las clases.
Y la carta del catedrático Pablo Chico avalando su versión también tiene un problema: que no concuerda con lo que Cifuentes explicó. Ese documento está firmado y redactado durante la mañana del 21 de marzo: antes de que ese profesor –muy relacionado con el PP y con  un exdiputado de Cifuentes imputado por corrupción en la Púnica– asegurase que no sabía quién era Cifuentes. Chico puso ese día por escrito que “corrigió personalmente” el examen de Cifuentes. Pero Cifuentes ahora admite que no se presentó a los exámenes, así que estamos ante otra mentira más.
“La universidad no puede de propia iniciativa dar a conocer un documento (el trabajo de fin de máster) si no tiene permiso del alumno”.
Falso. La razón por la que la URJC no muestra el trabajo de fin de máster de Cristina Cifuentes no es “la ley de protección de datos”, como aseguró el supuesto director de su máster, Enrique Álvarez Conde. Es porque no lo encuentra por ningún sitio. Porque no hay registro oficial de él, salvo el notable que colocó Amalia Calonge en su expediente dos años después de terminar el curso. Porque el único documento que afirma que ese TFM realmente existe es  esa acta con dos firmas falsas que se fabricó el mismo día en que eldiario.es publicó su primera información sobre este caso.
“Esto ocurrió hace seis años y he realizado tres o cuatro mudanzas (...). A mí no se me puede exigir que ese trabajo aparezca. A lo mejor aparece, aún tengo muchas cajas por abrir. He estado abriendo cajas esta Semana Santa”.
Cierto. Lo mismo este trabajo aparece en unos días, pero es falso que eso pueda suceder porque lo encuentre milagrosamente en una caja; es una versión imposible de creer. Cifuentes vive en un piso en el centro de Madrid, no en un hangar. ¿Cuántas cajas de mudanzas caben allí? ¿De verdad en dos semanas sin apenas agenda pública aún no las ha podido revisar? ¿Tampoco encuentra una copia digital en ningún ordenador o en su correo electrónico ni ella ni nadie de la Universidad? ¿Acaso lo hizo a mano o con una máquina de escribir?
“Espero y confío en que la Universidad lo pueda mostrar antes”
Falso. Cifuentes sabe perfectamente que la Universidad no lo va a encontrar, salvo que ella lo vuelva a entregar bajo mano a alguno de los profesores que se están jugando en esta historia una sanción administrativa o incluso un proceso penal.
"Por la utilización de datos protegidos, es por lo que la universidad ha abierto una investigación, para evitar en lo sucesivo que los alumnos se puedan ver afectados".
Falso. La Universidad Rey Juan Carlos está investigando cómo pudo sacar Cristina Cifuentes un título oficial sin ir a clase, sin hacer los exámenes y matriculándose fuera de plazo. También investiga cómo pudo una funcionaria ajena a ese procedimiento y sin cumplir con los requisitos legales modificar dos notas dos años más tarde de terminar el curso. O si realmente existió ese tribunal que supuestamente examinó el trabajo de fin de máster de Cifuentes, del que tampoco hay más registro oficial que un acta falsificada. Por eso está citando al director del máster y a las profesoras del supuesto tribunal a testificar.
El título del máster "no me aportó ningún nivel académico que no tuviera. Mi licenciatura en Derecho ya se correspondía con el nivel de máster".
Falso. Cifuentes hizo ese máster porque lo necesitaba para presentar la tesis doctoral. Ella misma, en su curriculum de 2012, cuando fue nombrada delegada del Gobierno, aseguraba: “Actualmente curso el Doctorado en la Universidad Rey Juan Carlos". Necesitaba ese máster para ser doctora, que era lo que estaba haciendo, lo que le permitiría regresar más adelante a la Universidad y desarrollar una carrera como docente, no como personal de administración y servicios, que es la plaza que tiene hoy.
“Me ha sorprendido la repercusión mediática que ha tenido este caso, es algo verdaderamente sorprendente, lo digo de corazón”.
Falso. Cifuentes sabe perfectamente que en cualquier país del mundo es noticia que a una de las políticas más poderosas del país le hayan regalado un título universitario oficial sin asistir a clase, sin ir a los exámenes y con notas falsificadas dos años después. ¿Se imaginan qué estaría diciendo Cifuentes si esto le hubiera ocurrido a cualquiera de los líderes de la oposición?
“Yo no tengo que ver con ese documento (el acta con las firmas falsificadas) y yo no puedo ni dar validez ni desmentirlo. Eso es algo que depende de la universidad.
Falso. Cifuentes hoy no le da validez, pero hace dos semanas sí se la dio, y mucha: se escudó tras ese papel para acusar a eldiario.es de mentir. Ese documento era la única prueba que existía para demostrar que había presentado su trabajo de fin de máster. Hoy sabemos que fue fabricado con firmas falsas el mismo día en que publicamos nuestra primera información, horas después de que una asesora del Gobierno de Cifuentes se pasara por el rectorado de la URJC para presionar. ¿De verdad Cifuentes no tiene nada que ver con ese papel falsificado?
“Ha sido un ataque absolutamente desmedido, absolutamente personal y absolutamente dañino para mí, para mi familia, para todo mi entorno, para mi reputación y mi trabajo”.
Falso. No ha sido ningún ataque personal. Ha sido periodismo. Y el daño a su reputación no lo ha hecho eldiario.es, sino la propia Cristina CIfuentes con sus mentiras y con la forma en que se sacó ese título oficial.
“Yo creo en la democracia, profundamente”
Falso. La democracia no es solo que gobierne el más votado. Es también asumir las responsabilidades políticas. ¿Cómo de democrático es pedir cárcel para dos periodistas por informar?
“Yo no me he planteado jamás dimitir. ¿Por qué voy a dimitir?
Por mentir.

La observadores del 'caso Cifuentes' «ya están en contacto» con la 'Rey Juan Carlos'»

MADRID.- Los dos observadores de la Conferencia de Rectores CRUE designados para apoyar a la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) en la investigación del máster de la presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, «ya están en contacto y colaborando» con el equipo de Inspección de este centro universitario.

Lo aseguró este jueves en un comunicado la propia CRUE en un comunicado, en el que explicó que los dos observadores externos están colaborando con la URJC «a través de los medios tecnológicos disponibles».
Además, recordó que la responsabilidad del procedimiento de «Información Reservada» abierto por la citada universidad le corresponde «exclusivamente» a la misma, aunque la CRUE haya aceptado la solicitud de su rector para designar a observadores externos en base al principio de colaboración entre administraciones públicas.
El hecho de que se le denomine «reservado» obedece a la necesidad de que los responsables de la inspección trabajen «con la mayor discreción posible para evitar injerencias, manipulaciones o cualquier otro tipo de acciones que pudiesen desvirtuar la recopilación de datos», señalarom los rectores de esta institución.
Es «esencial» dejar que los profesionales designados como observadores, y por supuesto el equipo de Inspección de Servicios de la URJC, puedan hacer su trabajo «sin interferencias de ningún tipo», argumentó.
Por ello, la CRUE manifestó que no hará ningún tipo de declaración o valoración hasta que el procedimiento haya concluido.
«La misión de las dos personas que ejercen como observadores consiste en actuar de garantes de que todo el proceso y la recogida de pruebas se ha llevado a cabo siguiendo escrupulosamente lo que la normativa de la propia universidad prevé para estas situaciones», explicó.
La CRUE ha emitido este comunicado después de que fuentes del entorno de Carmen Ruiz, jefa del Área de Inspección de Servicios de la Universidad de Murcia y una de las dos personas designadas (junto a José Angel Contreras, de la Universidad de Burgos), informaran de que hasta el momento no hay fecha prevista para que se inicien los trabajos de investigación.
En ese momento, explicaron las fuentes, se designará a un instructor del expediente de investigación y a un secretario de esa comisión, que ordenarán la práctica de diligencias para esclarecer las circunstancias en las que se aprobó ese título a la presidenta madrileña.
Entre otros procedimientos, se reclamará a la Universidad Rey Juan Carlos toda la documentación relativa al máster y se llamará a comparecer a los profesores que participaron en ese título y a quienes lo dieron por aprobado.
Carmen Ruiz y José Ángel Contreras, según la CRUE, supervisarán el procedimiento de información reservada abierto por la Universidad Rey Juan Carlos con el objetivo de ofrecer la máxima transparencia en el proceso administrativo relacionado con el máster universitario en Derecho Público del Estado Autonómico cursado por la presidenta de la Comunidad de Madrid.
José Ángel Contreras (Urretxu, Guipúzcoa 1967) es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y graduado en Derecho por la UNED y, tras entrar en el Servicio de Inspección de la Universidad de Burgos en 2010, fue nombrado en 2012 director del mismo.
Es miembro del Comité Permanente del Grupo de Trabajo de Inspección de Servicios de Crue-Secretarías Generales y, desde julio de 2016, además es vicegerente de la Universidad de Burgos, agrega el comunicado de la CRUE.
Carmen Ruiz (Murcia, 1952), por su parte, es licenciada en Derecho y funcionaria del Cuerpo Superior de Administradores de la Región de Murcia. Desde 1998, forma parte de la asesoría jurídica de la Universidad de Murcia y actualmente es jefa del Área de Inspección de Servicios de esta institución.
Además, es miembro del Comité Permanente del Grupo de Trabajo de Inspección de Servicios de Crue-Secretarías Generales.

Génova zanja el 'caso Cifuentes' y la oposición aviva su acoso

MADRID.- El empeño del PP en convertir la Convención Nacional de Sevilla en un "revulsivo", un "impulso" para el partido, se estrelló este miércoles contra el máster de Cristina Cifuentes. Otra vez una polémica, un asunto controvertido, les persigue cuando intenta recuperarse de los golpes. Hace unos años los constantes casos de corrupción. Ahora el avance electoral de su socio, Ciudadanos

En los próximos días, la dirección del PP y, sobre todo Mariano Rajoy, tiene ante sí la titánica tarea de convencer a los cuadros medios del partido, a los dirigentes a los que militantes de base se les acercan para decirles que van a votar a Cs, de que no se desanimen, de que no hay nada aún perdido. Da igual lo que están apuntando las encuestas. Los populares son un partido sólido, una garantía frente a la materia líquida que es Ciudadanos y Albert Rivera. Marianismo para profanos. Para desfallecidos, califica El Mundo.
El PP en el centro de todo. El único y verdadero protagonista. Hasta que las dudas sobre el máster de Cifuentes han desviado la atención. Génova intentó de nuevo apagar el incendio político que rodea a la presidenta de la Comunidad de Madrid dando apoyo a las explicaciones que este miércoles ofreció en la Asamblea. La posición oficial del partido fue que éstas habían sido "suficientes", que había aportado "nueva documentación" y que ella se había mostrado "contundente, convincente y sólida en su intervención".
El día había sido muy complicado para el PP, que arrastra desde hace dos semanas el peso de la polémica de Cifuentes. El Confidencial publicó este miércoles que dos firmas del acta estaban falsificadas y el PP se quedó mudo a "la espera" de que resolviera todas las dudas que han surgido. "Esperamos que hoy (por el miércoles) quede completamente zanjado el tema", aseguró en un encuentro con periodistas el coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo.
Como sucedió cuando eldiario.es informó de que la presidenta madrileña había aprobado de manera irregular un máster de la Universidad Rey Juan Carlos, Génova dejó únicamente en manos de Cifuentes la resolución del conflicto. Primero silencio y después, una vez aportó los documentos, apoyo. 
La operativa de este miércoles fue idéntica, con la única diferencia de que el tema ha crecido demasiado y de que el PP afronta este fin de semana la relevante cita de la Convención Nacional. Génova sostuvo a Cifuentes para que todo el partido la sostenga. Porque dejarla sola en estos momentos sería acabar con ella. Pero la preocupación por la evolución de este asunto invade a todos los ámbitos del partido. 
Sobre todo porque hay derivadas abiertas: la investigación de la Universidad Rey Juan Carlos y la denuncia de las organizaciones estudiantiles ante la Fiscalía. Fuentes populares admitían y se dolían del problema que genera de manera inmediata su presencia en la Convención Nacional. 
"Ahora, la atención se centrará en el entusiasmo con que la saluda Rajoy, en con quién habla o no o si se le aplaude más o menos que a otros. Con lo fácil que habría sido el primer día presentar el Trabajo de Fin de Máster", señalan.
Con el aval claro de Génova, al menos por el momento y desde luego durante este fin de semana, la crisis política en Madrid abrirá en los próximos días un nuevo capítulo con el anuncio del PSOE de que presentará la moción de censura
Ahora, asumen en el PP, toda la presión está sobre Ciudadanos. Sin votarla a favor o abstenerse no puede salir adelante. El aval de Génova a Cifuentes fue muy importante aunque tal vez, incluso más, el hecho de que Ciudadanos no pidiera su dimisión y se limitara a reclamar una comisión de investigación.
Set ganado por la presidenta madrileña y paso a la siguiente ronda a la espera del final del partido.

No hubo tribunal: las profesoras nunca se reunieron para evaluar el TFM de Cifuentes

MADRID.- El tribunal que evaluó el trabajo fin de máster (TFM) de Cristina Cifuentes no existió. Las tres profesoras que en teoría se encargaron de poner nota al proyecto fin de curso de la presidenta madrileña nunca se reunieron para examinarla. Ni el 2 de julio de 2012, como figura en el acta de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) que difundió en un primer momento Cifuentes, ni ningún otro día. 
 Según han confirmado a El Confidencial fuentes del Instituto de Derecho Público (IDP) del centro universitario, responsable de la titulación, alguna de estas profesoras ni siquiera ha examinado nunca a la dirigente del PP. Ni en el TFM ni en otras asignaturas. El acta de presentación del trabajo fue fabricada por completo el pasado 21 de marzo, solo unas horas después de que 'eldiario.es' publicara la primera información sobre este escándalo.  
El Confidencial ya reveló este miércoles que las firmas de dos de las tres profesoras que, según el documento, formaron parte del tribunal que examinó a la presidenta regional en 2012 habían sido falsificadas. Se trata de las rúbricas de la profesora Alicia López de los Mozos, presidenta del jurado según el acta, y de la también docente Clara Souto, supuesta vocal. La firma de la tercera componente del tribunal, la profesora Cecilia Rosado, a la que se atribuye el rol de secretaria, se está investigando.
Sin embargo, el documento no solo fue elaborado casi seis años después de la fecha que pretende reflejar, sino que además reconstruye un acto administrativo que no llegó a producirse. Según han confirmado a este diario fuentes del máster, las tres profesoras nunca formaron parte de ningún tribunal de evaluación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, y menos aún se coordinaron para aprobar su TFM, un paso imprescindible para que la dirigente pudiera completar el curso y obtener así su título de máster en Derecho Público del Estado Autonómico.
Un portavoz del Gobierno madrileño desvinculó a la presidenta de la falsificación del acta y aseguró que el pasado 21 de marzo se limitó a mostrar los documentos que le envió la universidad para tratar de acreditar que terminó el máster en 2012 sin ningún tipo de irregularidad y no en 2014, tras convertir presuntamente dos calificaciones de no presentado en notable. 
La propia Cifuentes optó este miércoles por desmarcarse del acta del TFM tanto en su comparecencia en la Asamblea regional como en la rueda de prensa que ofreció después, ante las informaciones de este diario sobre la falsedad de las firmas. Cifuentes ha asegurado que presentó y defendió el TFM la tarde del 2 de julio de 2012.
Este medio ha tratado insistentemente de recabar la versión de las tres docentes que aparecen en el acta y del profesor que ejerció como tutor de la presidenta, el catedrático de Derecho Constitucional Enrique Álvarez Conde, director también del máster y del Instituto de Derecho Público. Sin embargo, ninguno de los cuatro ha contestado a llamadas ni a mensajes de texto.
Todos ellos tendrán que comparecer ante la información reservada que ha abierto el rector de la URJC, Javier Ramos, para tratar de aclarar este episodio. El centro ha solicitado apoyo a la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) para garantizar la independencia del proceso. 
Dos funcionarios de las universidades de Murcia y Burgos actuarán como observadores externos de la investigación. Álvarez Conde tenía que haber declarado este miércoles, pero ha logrado posponer su comparecencia hasta el viernes para ser el último en someterse al interrogatorio. Este jueves por la mañana es el turno de las profesoras. Están convocadas a partir de las 10:00 en el campus de Móstoles de la universidad.
El martes por la tarde, el tutor de Cifuentes y las tres profesoras improvisaron una reunión de urgencia para intentar pactar una versión común sobre el acta y la propia formación del tribunal. A esa cita asistió un amigo de Álvarez Conde, el catedrático de Derecho Administrativo Juan Mestre —miembro también del Consejo Académico del IDP—, que está actuando como asesor del grupo para minimizar las eventuales responsabilidades a las que se enfrentan por la presunta falsificación del acta. 
Otros dos letrados acudieron también a la reunión para ofrecer consejo. Acordaron argumentar que el TFM no puede ser presentado porque fue destruido en 2016, cuatro años después de su supuesta presentación, y que el acta carece de sello porque se envió a secretaría por correo ordinario y se debió traspapelar. También cerraron otros detalles, como el color de la ropa con la que se habría presentado Cifuentes para defender su trabajo el 2 de julio de 2012.
En estos momentos, el mayor temor de estos funcionarios es que este episodio salte del ámbito administrativo al de los tribunales y terminen imputados por un delito de falsedad documental. La Fiscalía ya está estudiando las querellas interpuestas por asociaciones de estudiantes. Sus declaraciones ante la información reservada de la universidad podrían ser remitidas a la jurisdicción ordinaria ante un hipotético proceso.

UGT se rompe por Cataluña: miles de bajas en los últimos días

MADRID.- El malestar en la estructura y las bases de UGT por el “coqueteo” con el independentismo en Cataluña se ha acrecentado en los últimos días. Y ha desatado los primeros movimientos soterrados para forzar un golpe de mano cuanto antes del secretario general, Josep María Álvarez, como única forma de resolver la crisis.

Según fuentes del propio sindicato, a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital, el apoyo de UGT Cataluña a la manifestación para reclamar la liberación de los “presos políticos”, convocada en Barcelona el próximo 15 de abril, ha colmado la paciencia de la organización a todos los niveles, pero sobre todo en las provincias.
O les para Pepe Álvarez o les paramos nosotros”. Es el clamor que empieza a dominar en algunas federaciones importantes. Citan especialmente a las organizaciones de Madrid, Andalucía, Castilla La Mancha y Extremadura.
El sindicato, afín al PSOE y el PSC, ya había coqueteado anteriormente con los soberanistas. Pero es ahora, en calidad de convocante de esta manifestación, cuando han saltado las alarmas.

No podemos parar más bajas. Nos desangramos”

Las federaciones de UGT que exigen que Josep María Álvarez salga a dar un “golpe de mano”, para frenar la avalancha diaria de miles de bajas de afiliados, manejan ante él un argumento incontestable: “No podemos parar más salidas. Nos estamos desangrando cada día que pasa. Hay que acabar con esto cuanto antes”.
Han alertado a la cúpula del sindicato de que los movimientos en la región a favor de quienes están convirtiendo a Cataluña en un lastre económico, tras ser la principal locomotora de España, están defraudando a numerosos afiliados.
“Este coqueteo amenaza por primera vez en la historia con romper la unidad de UGT”, advierten. “No recuerdo que jamás hayan circulado con tanta intensidad en Seat modelos para darse de baja de UGT como tras la Semana Santa”, añade otro afiliado.

Las bases están cansadas y sienten vergüenza

El deterioro de la imagen de UGT es “galopante” y las bases de la organización, muy incómodas, aseguran que “empiezan a sentir vergüenza” del sindicato tras varias décadas de afiliación.
Están cansados de tener que decir que “el problema es la UGT de Cataluña “ y de distinguir constantemente entre la “UGT de aquí y la de allá” para que no les salpiquen los gestos de cercanía de sus colegas catalanes con la causa independentista.
Miles de militantes en toda España se ven obligados, día sí y día también, a dar explicaciones ante la opinión pública, en las empresas y ante los compañeros de otros sindicatos. “Y esto es ya es insostenible. La gente no aguanta más”, insiste un veterano dirigente de la federación de Madrid.

Pérdida de afiliados desde antes del 1 de octubre

Según las fuentes consultadas por ECD, el fenómeno se ha intensificado en la última semana con “miles de bajas diarias”. Pero las peticiones de afiliados para abandonar UGT, tanto independentistas como partidarios de la unidad de España, se han sucedido desde las semanas previas al referéndum del 1-O.
En el mundo sindical no ha pasado por alto que algunos de estos militantes históricos de UGT estén decidiendo darse de alta en los principales sindicatos independentistas de Cataluña, como por ejemplo la Intersindical-Confederació Sindical Catalana (CSC) y la Coordinadora Obrera sindical (COS).

Contagiado por el magma interno en el PSOE

Hay dirigentes de UGT que trazan un paralelismo entre esta crisis y las graves discrepancias que han mantenido el PSOE y el PSC sobre la respuesta al desafío independentista en Cataluña. Se tiene en cuenta que muchos de los afiliados al sindicato lo son también del partido que lidera Pedro Sánchez.
La crisis catalana ha logrado también embarrancar la fuerza con la que Sánchez se impuso en las primarias a Susana Díaz. La dirección socialista, como los dirigentes territoriales del partido, han venido rechazando la celebración de un referéndum vinculante en Cataluña.
La posición del PSOE es coherente con el apoyo prestado al Gobierno para la intervención de la Generalitat con la aplicación del 155. Pero se produce después de años de vaivenes y ambigüedad, y de desencuentros entre PSOE y PSC.
El documento de referencia del PSOE en materia territorial sigue siendo la Declaración de Granada, que pivota sobre la base de una reforma constitucional en sentido federal. Este paso supondría garantizar la soberanía nacional, pero también abordar la distribución del poder político.
En el último Congreso Federal, los socialistas asumieron la plurinacionalidad del Estado. “Sin embargo, una cosa es reformar el Estado autonómico y otra convertirlo en un Estado federal plurinacional”, critican varios dirigentes regionales.
Los barones han criticado el “egoísmo” que “pone en riesgo” la igualdad de España. En cambio, Miquel Iceta ha llegado a proponer la creación de una Hacienda catalana que gestione todos los impuestos.

El marido de Cifuentes compartió despacho y sociedades en Ferraz 2 con la trama investigada en 'Gürtel, Lezo y Púnica'


MADRID.- La trama societaria del marido de Cristina Cifuentes y una serie de empresas familiares de Joaquín Molpeceres, el empresario investigado por financiar la caja b del PP de Madrid, compartían la misma sede social en el número 2 de la madrileña calle Ferraz. 

Durante años las paredes del emblemático edificio modernista, conocido como Casa Gallardo, han sido testigo del centro de operaciones de los negocios del arquitecto Javier Aguilar Viyuela, el esposo de la presidenta de Madrid, y algunos de sus socios.
OKDIARIO, tras una ardua investigación en los registros mercantil y de la propiedad, ha localizado una decena de sociedades con la misma sede social en Ferraz 2 todas ellas vinculadas a los negocios de Aguilar Viyuela, sus socios mercantiles y los Molpeceres.
Este periódico publicó este miércoles que el marido de Cristina Cifuentes, el arquitecto Javier Aguilar Viyuela, fue socio de la familia Molpeceres, uno de los clanes más importantes del sector de la construcción y de servicios a instituciones públicas de la Comunidad de Madrid. 
Las sociedades de los Molpeceres, durante años han servido para financiar con dinero B al Partido Popular de la capital, como figura en las investigaciones sobre la caja paralela de Génova y los papeles de Bárcenas.
El inmueble, con su torreón central que está coronado con una cúpula en la que aparece una gran G dorada en alusión a las hermanas Esperanza y Asunción Gallardo, estaba destinado inicialmente a convertirse en un hotel, pero esa utilización fue descartada. Sin embargo, un siglo después la familia Molpeceres fundó en su primera planta el restaurante Club Allard, que ha sido distinguido con dos estrellas Michelin. Ese negocio y la sede social de la mercantil que lo explota tuvo como vecinos a Aguilar Viyuela y sus socios.
El local abrió sus puertas en 1998 como club privado, pero funciona como restaurante desde 2003, con ventanales sobre el Parque del Oeste y lujosos salones iluminados con lámparas de araña.
El restaurante, frecuentado por políticos y empresarios, está gestionado actualmente por el abogado Antonio Chávarri Aricha (ex marido de Sonia Molpeceres y hermano de uno de los socios históricos del esposo de Cifuentes) a través de la sociedad Grupo Allard de Gestión y Restauración. Antonio Chávarri tiene otra empresa en el mismo inmueble: Ferraz 2 Management. Fue constituida en julio de 2013 con un capital de 3.000 euros y se dedica al “asesoramiento y gestión de entidades mercantiles”.

El clan de Aguilar Viyuela y la hija Molpeceres

En la segunda planta del inmueble tuvo su sede la sociedad Acisclo Gestión de Patrimonios SL, constituida el 30 de marzo de 1998 con un capital inicial de 60.101 euros. En su primer consejo de administración aparecen Sonia Molpeceres Rivas como presidenta (hija del empresario Joaquín Molpeceres) y dos consejeros delegados: Javier Aguilar Viyuela (marido de la actual presidenta madrileña Cristina Cifuentes) y Emilio Dahl Sáenz Santamaría.
Tras el estallido de la crisis económica, la sociedad entró en quiebra y el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid decretó el concurso de acreedores en marzo de 2013. Finalmente, sus bienes salieron a subasta el pasado mes de noviembre, para satisfacer las deudas contraídas, por un importe de 1.165.506 euros.
En cuanto al marido de Cristina Cifuentes, otra de sus sociedades fue constituida el 19 de marzo de 2009 en la segunda planta de este mismo inmueble: Chávarri & Asociados Ingeniería y Arquitectura Energética SL. Diez meses después, Javier Aguilar Viyuela fue nombrado apoderado de la promotora, que trasladó su domicilio a la Avenida Comandante Franco, 11. En 2011, la empresa arrojó unas pérdidas de 16.000 euros. Desde hace un año, tiene su sede en la Avenida Pío XII, número 34, de Madrid.
En este mismo inmueble de la calle Ferraz, que hace esquina con la Plaza de España, tienen su sede otras empresas vinculadas a la familia Molpeceres y a los socios del marido de Cristina Cifuentes. Entre ellas, Ferraz 2 Promotores y Arquitectos SIE, constituida en marzo de 1999 con Sonia Molpeceres Rivas y Emilio Dahl como administradores. Su objeto social es la “promoción inmobiliaria y cometidos propios de la condición de arquitectos”.

Un edificio singular para una relación muy singular

Ambos socios también aparecen en el consejo de administración de Albaida Distribución Alimentaria SA, constituida en febrero de 1996 en la calle Velázquez, 86, con un capital inicial de 60.101 euros. La empresa se dedica a la comercialización de productos alimentarios y en noviembre de 2001 trasladó su sede al edificio de la calle Ferraz 2.
Desde el año 2000, el consejo de administración de Albaida Distribución está constituido por Sonia Molpeceres (presidenta), Juan Vicente Beneit Montesinos (vicepresidente), Emilio Dahl (secretario), Raúl Chávarri (consejero delegado) y Jaime Abarca Corrales (consejero). Dos de ellos -Chávarri y Dahl- son dos de los incondicionales del esposo de la presidenta de la Comunidad.
Pero la segunda planta de Casa Gallardo ha dado mucho más de sí. Los socios del marido de Cifuentes constituyeron en el número 2 de la calle Ferraz otras dos sociedades: Promociones y Construcciones Hispanoamericanas de Guayaquil ETVE SL y Datfarma Soluciones SL.
La primera fue creada el 1 de febrero de 2008 con un capital social de 10.000 euros y se dedica a la “adquisición, explotación y enajenación de solares y terrenos”. Su consejo de administración estaba constituido por Santiago Muñoz Martín como presidente, Alfredo Xavier Baquerizo como vicepresidente y Raúl Chávarri Aricha como consejero delegado. Poco después de su constitución, el abogado Antonio Chávarri (ex marido de Sonia Molpeceres) asumió la presidencia.
Santiago Muñoz Martín consta como administrador único de la sociedad Datfarma Soluciones SL, dedicada a la comercialización de productos relacionados con la salud. La empresa fue creada en junio de 2006 con un capital inicial de 3.100 euros y tiene también su sede en Ferraz 2.

Cifuentes manipuló el nombre de su primer máster para añadirse méritos

MADRID.- Oficialmente se llamaba Curso Superior en Administración Pública, pero tanto en  la biografía oficial de la Comunidad de Madrid como en la de la Asamblea, la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, lo llama Máster en Administración Pública y Dirección de Empresas. 

Con ese añadido ha adornado la máxima dirigente madrileña ese primer máster que realizó entre 1999 y 2000 en el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset y que fue previo al que cursó en la Universidad Rey Juan Carlos que, tal y como adelantó eldiario.es, aprobó con notas falsificadas.
Desde el propio instituto, perteneciente a la Fundación José Ortega y Gasset – Gregorio Marañón, han confirmado a este diario que la titulación que obtuvo la presidenta madrileña en 2000 fue 'magister artis en Alta Dirección Pública', tras cursar la 'maestría' llamada 'curso superior en Administración Pública'. Nada de ‘dirección de empresas’, al menos en la denominación. 
Una simple  búsqueda en Google del que dice haber cursado Cifuentes, "master en Administración Pública y Dirección de Empresas" –así, entre comillas– demuestra que los únicos resultados que se obtienen son los referidos al currículum de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Es decir, que con ese nombre el máster no solo no existió en el citado instituto, sino que no lo oferta ningún otro centro formativo.
Según explica uno de los profesores que dio clase a Cifuentes –que prefiere mantener su anonimato–, el máster era un título propio del Instituto de Investigación Ortega y Gasset y, al cursarse en años anteriores a la entrada en vigor del llamado como Plan Bolonia que permitió la creación del Espacio Europeo de Educación Superior, en ese momento no era un máster oficial. 
Constó, asimismo, de 30 créditos que, con el trabajo de fin de máster, correspondieron a unas 300 horas. Este docente asegura que “era obligatoria la asistencia” y que las clases se impartían los jueves y viernes de diez de la mañana a ocho de la tarde y los sábados, de 9:30 a 13:30 “cada tres semanas, más o menos”.
Sin embargo, asegura que Cifuentes no era precisamente una de sus mejores alumnas. “A mi clase no vino casi nunca”, advierte, a pesar de que la asistencia era obligatoria. “Luego aprobó porque el sistema era muy flexible, dado que no era un título oficial”, apunta. El trabajo de fin de máster era “para resolver un problema de trabajo” y “los exámenes eran casos prácticos”.
A este profesor le sorprende que Cifuentes añadiera ‘Dirección de Empresas’ al nombre de su máster, porque la materia no tenía nada que ver con ello. De hecho,  según consta en el programa de ese mismo curso de dos promociones posteriores, el objetivo principal del curso era “la formación de directivos superiores dotados de capacidad creativa y preocupados por el rendimiento, mediante la comunicación de conceptos y el desarrollo de las destrezas necesarias para desempeñar una gestión pública eficaz”. 
Pública, que no privada. Entre los módulos que cursó la presidenta madrileña estuvieron, 'Planteamiento estratégico, Dirección y organización, Gestión estratégica de los recursos humanos,
Economía pública, Presupuestación y gestión presupuestaria, Análisis y gestión intergubernamental de políticas y Marketing público', todos ellos centrados en la administración pública y no en el ámbito empresarial.
También de forma anónima, algunos alumnos de ese mismo máster han confirmado que Cifuentes estaba entre sus compañeros, aunque difieren en sus versiones sobre su participación en las clases. Uno de ellos asegura que la presidenta madrileña “fue a la sesión de presentación del máster y no volvió nunca más”. 
Y explica que “el día de la graduación estaban los diplomas en cada una de las sillas, también el de Cifuentes, pero no fue a buscarlo”. Otra alumna asegura, en cambio, que la hoy máxima mandataria madrileña sí que asistía a las clases aunque formaba parte de un grupo de funcionarios de la Universidad Complutense a los que esta institución habría pagado la matrícula del máster.

Génova respalda a Cifuentes: "No es ahora el momento de dejarla caer"

MADRID.- Mariano Rajoy nunca 'legisla' en caliente. No toma decisiones apresuradas. No reacciona con vehemencia. Deja que el tiempo arregle las cosas y, si no, ya se encargará él mismo en el momento oportuno. Así ocurrió con Francisco Camps, en Valencia, fulminado a los pocos meses de imponerse por mayoría absoluta en unas autonómicas. O con Pedro Antonio Sánchez en Murcia, que fue invitado a dimitir tras largos meses de respaldo oficial del partido, recuerda hoy www.vozpopuli.com

Cristina Cifuentes se mantiene en el programa de la Convención Nacional que el PP celebra este fin de semana en Sevilla. El texto no se hizo público hasta un par de horas antes de la comparecencia de Cifuentes ante el pleno de la Asamblea de Madrid. El día anterior, la presidenta madrileña había conversado telefónicamente con Rajoy. Le explicó su plan de defensa en su comparecencia ante la Cámara e insistió en que todo estaba en orden. El presidente del PP le deseó ánimo y efectuó luego unas declaraciones en las que habló de que la intervención de Cifuentes acabará 'con un debate estéril'.
"No es el momento de ceses ni de relevos", comenta un fuente de la formación conservadora. Rajoy sigue muy de cerca la evolución del escándalo. "Todo este terremoto por una estupidez", señalan las fuentes mencionadas, que se lamentan, con evidente irritación,de que "esta historia ha arrasado la Convención". El PP no puede abrir ahora un roto descomunal en el PP madrileño. Todo a su tiempo. El desgaste continuará, y llegará un momento en que Ciudadanos fuerce su salida, amenazando con sumarse a la moción, como pasó en Murcia. "Rajoy sólo tendrá que dar el último empujón".
El presidente no actúa 'en caliente'. Aunque hay algunos veteranos de las filas populares que dan por hecho que Rajoy ya tiene incluso pensado quién irá al frente de las listas en la Comunidad de Madrid si es preciso que salte el fusible, que la actual presidenta deje su silla y abandone sus aspiraciones de repetir. 

Un capotazo de Ciudadanos

La cúpula del partido siguió con expectación la sesión de tarde de la Asamblea. Ya se sabía que Cifuentes apenas aportaría nuevos materiales. En especial, el más requerido: el Trabajo de Fin de Máster, el famoso TFM que sigue sin aparecer. Aportó algún documento de relevancia relativa y esgrimió determinadas explicaciones. Insistió también en la querella presentada contra dos periodistas de 'Eldiario.es', donde se publicaron las primeras noticias sobre el asunto.
Aliviada por la actitud colaboradora de Ignacio Aguado, jefe de filas de Ciudadanos, quien reclamó una comisión de Investigación para salir del paso, y reconfortada por la torpeza del jefe de la bancada del PSOE, Ángel Gabilondo, torpe y romo en reclamos, Cifuentes se centró en responder a grito pelado a la portavoz de Podemos. 
Respiro de alivio en Génova. Se supera temporal el trance. Gabilondo, en los pasillos, anunciaba que pondrían en marcha la anunciada moción, de la mano de Podemos. "Ahora le toca explicarse a la Universidad", dicen en el entorno de la presidenta. La comisión de investigación a amenaza con demoler el prestigio de la Rey Juan Carlos. Y, por añadidura, de los centros universitarios públicos madrileños. 
La presidenta madrileña ha apostado por la estrategia de resistir. Su portavoz en la Asamblea, Enrique Osorio, dedicó su intervención a expandir estiércol sobre los demas partidos, con una muy cuidada colección de casos infamantes de otros máster, estudios universitarios e irregularidades académicas de grueso calibre. 
Cifuentes intervendrá este sábado en Sevilla, en una sentadas junto a oros barones autonómicos. Estarán con ella Juan Vicente Herrera (Castilla y León), José Ignacio Ceniceros (Rioja), José Antonio Monago (Extremadura) entre otros. Será la estrella no deseada de la Convención. La incómoda protagonista, el foco mediático. 
Pretendía el PP relanzar la imagen del partido y, en especial, de su líder, en esta Convención. Los planes se han frustrado. Cifuentes sigue adelante, Dolores Cospedal la apoya, y otros dirigentes de  Génova, como Casado o Maroto, y las críticas internas a su gestión empezarán a amainar. La tormenta extramuros, se mantendrá via durante semanas. Y el daño, quizás, ya está hecho, concluye la fuente consultada.

Madrid lidera el ránking de CCAA más atractivas para trabajar, Cataluña pasa del tercer al octavo puesto

MADRID.- La inestabilidad política también le está pasando factura a Cataluña a nivel laboral. Así, de ser la tercera comunidad autónoma preferida por los españoles para trabajar ha pasado a ser la octava, según la Guía del Mercado Laboral 2018 del grupo de selección de personal de Hays. Por el contrario, Madrid lidera el ránking, seguida de Andalucía, la Comunidad Valenciana y el País Vasco, publica hoy El Mundo

Factores como la magnitud de la ciudad, la concentración de empresas, la posibilidad de una mayor oferta laboral, de servicios, de acceso a la vivienda, el clima o la calidad de vida son los principales argumentos esgrimidos por los profesionales para escoger una u otra región para trabajar, además, por supuesto, del proyecto laboral en sí.
Pese a que Cataluña cumple muchos de estos requisitos (de hecho, hasta hace poco era la ciudad preferida por las grandes compañías para establecer sus centro de servicios compartidos), la inestabilidad política de los últimos meses ha jugado en su contra y le ha hecho perder más de 15 puntos y situarse por detrás de regiones como el Principado de Asturias, Cantabria y las Islas Baleares.

Movilidad laboral

En España todavía la movilidad laboral es muy reducida, sobre todo, dentro del país. De hecho, en el último año sólo el 29% de los trabajadores cambió de territorio por cuestiones de trabajo, un porcentaje, no obstante, ligeramente superior al de 2016 (27%), según revela el estudio.
Quienes más se desplazaron, con un porcentaje muy superior a la media (50%) fueron los profesionales de más de 67 años, seguidos por los más jóvenes menores de 34 años, con un 36%. Por contra, los trabajadores con edades comprendidas entre los 55 y los 66 años fueron los que menos cambiaron de región en el último año, tan solo un 21%.
Sin embargo, aunque las cifras de desplazamientos sean bajas, el número de personas dispuestas a cambiar su lugar de residencia por un proyecto laboral interesante es mucho mayor, el 65% de los trabajadores encuestados.
Por otra parte, si se analizan los datos por sexos, un 68% de los hombres asegura estar dispuesto a dejar su ciudad y moverse a otra localidad, frente a un 61% de mujeres.
Mientras, por franjas de edad, de nuevo son los más jóvenes, con menos de 24 años, y los mayores de 67 los más dispuestos a desplazarse con un 75%, 10 puntos por encima de la media. En cambio, el porcentaje baja al 61% en los trabajadores que tienen entre 35 y 44 años, coincidiendo con la época en la que se tienen más responsabilidades familiares, lo que, sin duda, condiciona un posible traslado.
En cuanto a la procedencia, los más dispuestos a desplazarse por trabajo son los profesionales de La Rioja (86%), seguidos de Castilla y León (80%), Extremadura (77%), Baleares (77%), Galicia (76%), Andalucía (76%), Castilla la Mancha (73%), Cantabria (71%), Aragón (70%) y Murcia (70%).
Y, por el contrario, los que menos interesados están son aquellos que viven en las comunidades más atractivas para trabajar. Así, el País Vasco lidera la cola con 8 puntos por debajo de la media (57%), precedido por Cataluña (58%), el Principado de Asturias (58%), Navarra (61%), la Comunidad Valenciana (65%), Islas Canarias (66%) y la Comunidad de Madrid (66%).

Cifuentes, la reina de las mentiras / José Antich *

Decir que, a estas alturas, Cristina Cifuentes no sería presidenta de la Comunidad de Madrid en un país mínimamente serio por los trapicheos con su máster fantasma en la Universidad Rey Juan Carlos es decir poco. 

Después de la vergonzosa comparecencia de Cifuentes en la Asamblea regional y de que tanto PSOE como Podemos le pidieran su dimisión inmediata al no haber podido rebatir las acusaciones que se le formulaban, la noticia ya no es por qué no dimite sino las razones de Ciudadanos mirando hacia otro lado y apuntalándola en el cargo. 

El partido naranja, siempre presto a dar todo tipo de lecciones a todo el mundo, recogió a la presidenta en medio del descrédito evidente, la mantuvo erguida en el cuadrilátero mientras se hacían interminables las críticas de la oposición y se limitó a pedir una comisión de investigación. Una actitud sonrojante a la vista de cómo se desarrolló la sesión parlamentaria y que deja en evidencia al partido de Albert Rivera, que gesticula cuando sus votos no son necesarios y se escabulle cuando la responsabilidad depende de su acción política.

Cifuentes está atrapada. Lo sabe ella y se empieza a dar cuenta su formación política, el Partido Popular. Catorce días después de que El Diario.es destapara el escándalo de la presidenta madrileña, esta no ha podido aportar ni un solo documento en su defensa, ni tampoco el trabajo del máster fantasma que supuestamente habría realizado mientras era delegada del gobierno en la comunidad. 

Y que fue entregado a la universidad el día que se celebraban en Madrid los actos de homenaje a la selección española, que había ganado la Eurocopa de fútbol en 2012. Su brillante carrera política podría tocar próximamente a su fin, por más que se le trate de proteger desde la sede del partido en la calle Génova y desde la Moncloa.

Curiosa situación la que atraviesa el PP: cuando más débil está el liderazgo de Mariano Rajoy ante la opinión pública y las encuestas de opinión le vaticinan los peores resultados en los próximos procesos electorales, los aspirantes al relevo van cayendo uno a uno a medida que su nombre va cobrando protagonismo. 

Cayó María Dolores de Cospedal, por su gestión del caso Bárcenas; cayó Soraya Saénz de Santamaría por su gestión del conflicto catalán, donde no ha dado una a derechas. Cae ahora Cifuentes, en el momento en que se sentía más fuerte y con aspiraciones a dar el salto a la política española. No es extraño que en el PP nadie aspire públicamente al relevo y los movimientos se hagan entre bambalinas. Ya lo dice el refrán: De mis amigos me libre Dios, que de mis enemigos me libro yo.

P.D. (solo para malpensados y conspiradores): La Policía Nacional ha detenido para su extradición a Suiza a Hervé Falciani, el experto en sistema informáticos a quien se le atribuye la difusión de la conocida como lista Falciani con nombres y clientes del banco suizo HSBC. 

Detenido en 2012 en Barcelona, siempre se ha dicho que tras un acuerdo previo con las autoridades norteamericanas, su paso por la prisión fue de unos pocos meses y en mayo de 2013 quedó en libertad hasta ahora. 

La nueva y sorprendente detención se ha producido en un momento en que España ha pedido la extradición de la secretaria general de Esquerra, Marta Rovira, petición que parecía muy difícil que las autoridades suizas respondieran afirmativamente. ¿Intenta España un canje?


(*) Periodista y ex director de La Vanguardia